jueves, 9 de julio de 2015

El calentamiento global amenaza a los abejorros

Su declive pondrá en jaque a especies vegetales utilizadas en alimentación que dependen de ellos para su polinización

Mientras la distribución geográfica de muchos especies se está desplazando hacia el norte, en respuesta al calentamiento global, el territorio de los abejorros en América del Norte y Europa se está reduciendo, según un estudio publicado en el último número de la revista “Science”. Por alguna razón que los investigadores no han podio determinar, estos insectos himenópteros, parientes de las abejas, no están logrando emigrar hacia el norte, a pesar de que las temperaturas más frescas favorecen ese movimiento y de que su cubierta vellosa les permite resistir mejor las bajas temperaturas. Además, en sus territorios del sur, sus zonas de distribución se reducen, con pérdidas que llegan a 300 kilómetros en América del Norte y Europa.
El estudio pone de manifiesto la vulnerabilidad de estos polinizadores, que desempeñan un papel clave en la agricultura, lo que podrían suponer su declive más rápido a consecuencia del calentamiento en comparación con otras especies, que sí están logrando moverse hacia el norte para paliar el incremento de temperatura en sus territorios actuales.
Estas conclusiones han sido obtenidas a partir de una base de datos de observaciones de 67 especies de abejorros de Europa y América del Norte desde 1901 a 2010. Los investigadores compararon los cambios en en los movimientos hacia el norte en las últimas décadas, frente a una línea de base de 1901 a 1974, cuando el clima era más frío. Para su sorpresa, los abejorros en las últimas décadas más cálidas no han modificado sus territorios moviéndose hacia lugares más frescos, aunque sí están subiendo en altura en sus territorios. Al mismo tiempo, sus poblaciones han ido desapareciendo de las partes más meridionales y más calientes de sus zonas de distribución habituales.
Los investigadores evaluaron el papel de otros factores, además del cambio climático, como el uso del suelo y la aplicación de plaguicidas, como posibles causas alternativas de las pérdidas de territorio en las regiones del sur, pero no encontraron ninguna correlación significativa.
Cuando las condiciones climáticas cambian, como ha ocurrido a lo largo de la historia, las especies animales acomodan sus territorios a nuevas zonas que coinciden con sus condiciones óptimas de vida. Así, durante los periodos fríos, se han desplazado hacia el sur o han escogido zonas situadas a menor altura, para paliar el descenso de las temperatura. En la actualidad, con el incremento de la temperatura, se produce el movimiento inverso, con un desplazamiento de sus zonas de distribución hacia el norte o, dentro del mismo territorio, ascendiendo en altura.
Los abejorros, que tienen sus orígenes en las regiones paleárticas, evolucionaron en condiciones más frías que las actuales, como muestra el vello que recubre su cuerpo. Ahora, “el calentamiento global podría ser el tipo de amenaza que lleve a muchos de ellos a desaparecer para siempre, a diferencia de otras muchas especies de insectos que se originaron y diversificaron en climas tropicales, lo que les permite adaptarse mejor al incremento de las temperaturas”, explican los autores, que opinan que para evitar la desaparición de los abejorros, "tal vez tengamos que ayudar a estas especies a establecer nuevas colonias en el norte".
Esta solución, mover las poblaciones de abejorros a nuevas áreas donde podrían sobrevivir, en una especie de "migración asistida", ha sido bastante polémica entre los biólogos durante más de una década, pero está ganando apoyo a medida que el calentamiento global avanza.
"Los abejorros polinizan muchas plantas que sirven de alimento a los seres humanos", advierte Leif Richardson, un científico de la Universidad de Vermont, que ayudó a dirigir la nueva investigación. "Si no paramos la disminución en la abundancia de los abejorros, podríamos enfrentarnos a un incrmento en los precios de los alimentos y a otros problemas."
"Los polinizadores son vitales para la seguridad alimentaria y la economía", señala Jeremy Kerr, un biólogo de la Universidad de Ottawa que dirigió el estudio. "Tenemos que averiguar cómo podemos mejorar las perspectivas de los polinizadores a escala continental, pero lo importante que podemos hacer es empezar a tomar medidas serias para reducir la velocidad del cambio climático."
El declive de los abejorros pondrá en jaque algunas especies vegetales, como los arándanos, y otras plantas que dependen de ellos para su polinización.

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