domingo, 3 de noviembre de 2013

Un puente-jardín sobre el Támesis

Su autor es el diseñador del pebetero olímpico, Thomas Heatherwick
  • El presupuesto es de 180 millones, más de cinco veces lo que costó el puente de Foster

  • Los promotores dicen tener ya al menos la mitad garantizada en donaciones privadas

  • El puente-jardín discurriría como un liviano río verde entre las dos orillas




Thomas Heatherwick, el diseñador del pebetero olímpico y del futurista "Routemaster" de dos pisos, se ha propuesto dejar su definitiva impronta en Londres con un deslumbrante puente-jardín sobre el río Támesis. Heatherwick, que ya se desmarcó en el 2004 con insólito "puente rodante" en el Gran Union Canal de Paddington, ha vislumbrado ahora un auténtico vergel colgante para hermanar las dos orillas de la capital británica, tan cercanas y tan distantes.
"El Támesis es una maravillosa pieza de la naturaleza, y sin embargo lo hemos tratado básicamente como un obstáculo para los coches", advierte Heatherwick. "Va siendo hora de apartar los coches de la vista y dejar paso a los peatones... Y a las plantas, a los gusanos y al profundo olor del otoño".
La "visión" del puente se debe en realidad a la actriz Joanna Lumley, paseante infatigable del Támesis, que soñó -en palabras propias- con un lugar en el centro de Londres "donde el canto de los pájaros se fundiera con el zumbido de las abejas y con el rumor del viento entre los árboles, sobre un caudal incesante de agua".
Aunque la idea la llevaba rumiando desde hacía tiempo, Lumley contactó con el estudio de Heatherwick tras el éxito de su exposición en el Museo Victoria & Albert (Making) y al oreo de los Juegos Olímpicos. Heatherwick se entusiasmó tanto con la idea que embarcó en el proyecto al celebrado horticultor Dan Pearson.
El lugar elegido ha sido al este del Waterloo Bridge, entre Temple y Southwark, a menos de 500 metros del Puente del Milenio deNorman Foster (el último construido sobre el Támesis). El presupuesto del fastuoso puente-jardín, unos 180 millones de euros, sería sin embargo más de cinco veces lo que costó el puente de Foster.
Los promotores, agrupados en el Garden Bridge Trust, aseguran que tienen ya al menos la mitad garantizada en donaciones privadas. El alcalde de Nueva York Michael Bloomberg se ha comprometido en dar un impulso personalísimo a la idea, que cuenta con el beneplácito y entusiasmo del alcalde de Londres, Boris Johnson, y del ministro del Tesoro, George Osborne.
El proyecto se ha presentado esta semana a consulta pública y ha capturado la imaginación de los grandes medios londinenses. El periódico Evening Standard ha lanzado incluso una campaña para recaudar fondos y apoyar "la idea que cambiará radicalmente la percepción del controvertido skyline londinense".
"Las grandes ideas surgen para hacerse realidad", reconoce el diseñador Thomas Heatherwick. Aunque la "paternidad" no es suya, admite que su papel ha sido más bien el de "comadrona" para lograr el alumbramiento del proyecto y todos los apoyos necesarios para lograr su presentación en público.
"Será un proyecto de escala humana, más que una visión grandiosa al estilo de Versalles", asegura Heatherwick, en el momento de posar junto a una de las maquetas elaboradas por su estudio en King Cross. El puente-jardín discurriría como un liviano río verde entre las dos orillas, con dos "bosques" aprovechando los ensanchamientos naturales sobre los dos pilares clavados en las profundidades del Támesis.
"O se hace ahora, o no se hace nunca"... Heatherwick ha lanzado el reto a cara o cruz, con una fecha muy clara en el horizonte: entre el 2015 y el 2017. "A veces miro hacia atrás y siento envidia por la ambición que había en esta ciudad por las obras públicas en la época victoriana. Todos nos seguimos beneficiando a estas alturas de las grandes infraestructuras que se hicieron entonces en Londres. Tenemos que seguir creyendo en el progreso, en otro tipo de progreso... Como la posibilidad de caminar por un jardín flotante en el centro de Londres".

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